Murió el Papa
Como otras muchas veces, pasé a las tantas de la madrugada de vuelta de una noche de timba por la Nunciatura Apostólica, donde le vimos algunos en 1993. Había una pocas velas en la puerta, un homenaje discreto.
Aún sin considerarme católico y no estando muy de acuerdo con muchas de sus ideas reconozco que sin duda fue un personaje excepcional.
Descanse en paz.

